Cuando Frank McNamara junto con sus amigos Ralf Schneider y Alfred Bloomingdale, pasaron a la historia de los negocios por ejecutar una idea sencilla a comienzos de 1950, pocas personas podrían imaginarse que luego de 68 años, existirán millones de tarjetas de crédito funcionando en todo el mundo.

McNamara era un hombre visionario, ligado al grupo Rockefeller; Schneider, su consejero legal; y, Bloomingdale un verdadero businessman y dueño de una lujosa cadena que llevaba su mismo nombre. McNamara los juntó para discutir un proyecto, ejecutar la idea, buscar el dinero y comenzar el negocio.

 

Y así en 1950, en Nueva York, nació Diners Club, un negocio que se limitaba a entregar una tarjeta a sus socios y esta organización servía de garantía de todos los gastos hechos en hoteles, restaurantes y grandes almacenes. Solo bastaba la firma en las compras para pagar a futuro.

 

Para 1952, Bloomingdale inició en los Ángeles una organización similar llamada “Dine and Sign” y la unió a Diners Club para formar The Diners Club International y empezó su expansión no solo en Estados Unidos. Fue hacia Canadá y luego a Reino Unido, España, México y Cuba.

 

Su éxito hizo que con el pasar de los años se establecieran filiales en Europa Occidental, Centro América y el Caribe. Y luego, al bloque de países de Europa Oriental, convirtiéndose en la primera tarjeta de crédito conocida y utilizada a nivel internacional.

No pasaron muchos años y en 1958 el primer competidor directo de Diners salió al mercado enfocándose en el pago de viajes. Pero su iniciativa y negocio dirigido no movió los cimientos de Diners que estaba asentada firmemente en decenas de países.

 

Tres años después, Diners, permutó su tarjeta de cartón y la reemplazó por una de plástico que fue aceptada con euforia entre sus socios y nuevos clientes. Una decisión audaz para continuar con la consolidación de la marca en el mercado interno y foráneo.

 

Así, con nueva imagen, Diners miró a África y Asia. Y luego a países de América Latina.

 

Para el 2008, Citigroup vendió Diners Club International a Discover Financial Services, una compañía norteamericana considerada como la más importante en servicios de pago electrónico, conformando una alianza que trajo grandes beneficios para los dos conglomerados en la consolidación de la marca a nivel internacional, uno de los sueños de McNamara.

 

Un sueño que se convirtió en logro y por el que el 5 de diciembre del 2016, Frank McNamara fue honrado e incluido en el Salón de la Fama de Business Travel Network de Nueva York, en donde Sheryl Yasger, vicepresidenta Global de Anuncios, Marca y Marketing de Discover Global Network y Diners Club International, destacó su legado al transformar una idea en una revolución global con presencia internacional en más de 185 países, y ser un pionero de un nuevo producto revolucionario para la industria financiera que ha cambiado el planeta.

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