Historia de una tarjeta que revolucionó el mundo

EI líder del Hamilton Credit Corporation, Frank McNamara, se encuentra en el restaurante Majors Cabin Grill de Nueva York. Es el año 1949. Se reunirá con su abogado Ralph Sneider y su amigo Alfred Bloo-mingdale. Como de costumbre, será una noche para hablar de negocios. Al terminar la comida. McNamara se ofrecerá a pagar la cuenta, pero hay un problema. Olvidó el dinero en casa y no tiene como cancelar. La historia cuenta que su esposa acudió en su ayuda y le llevó el dinero. Otras versiones aseguran que el empresario apeló a su buen nombre y se comprometió pagar a futuro. Lo cierto es que ese bochornoso suceso le ayudó a McNamara a tener una gran idea que revolucionaría el mundo de las finanzas. Se le ocurrió crear un sistema para que las personas puedan pagar a crédito en cualquier establecimiento comercial, comenzando por los restaurantes. Así nació la primera tarjeta de crédito y se llamó Diners Club.

Mercado en expansión

Para 1950 la idea de McNamara —que se asoció con Bloomingdale- ya era un boom. Diners Club tenía 20 mil miembros y era usada básica-mente en restaurantes. Al inicio solo contaban con esta tarjeta de crédito – similar a una identificación militar de cartón- clientes habituales de grandes almacenes o de compañías petroleras y los restaurantes sólo funcionaban con cuentas de crédito para comensales frecuentes.

Pero para 1951 ampliaron su mercado ya que empresarios, comerciantes o ejecutivos deseaban una tarjeta. Así alcanzaron los 42 mil los usuarios. Entonces Diners Club empezó a cobrar a los establecimientos el 7% y comenzó a facturar cinco millones por año. Ya para 1952 inició su expansión por el mundo. De Estados Unidos pasó a Canadá. Luego llegó a España, México y Cuba. Conquistó Europa Occidental, Centro América y El Caribe. Para el año 59 los clientes Diners alcanzaron la cifra record de un millón de usuarios, por lo que Alfred Bloomingdale, en un arranque de felicidad. afirmó: “Solo habrá dos clases de personas: las que tienen tarjetas de crédito y las que no pueden obtenerlas”. La frase anunciaba el valor global del dinero plástico y reconocía el aporte de Frank McNamara. El mundo de las finanzas ya había cambiado para siempre.

Una tarjeta líder y vigente

Hoy Diners Club ha cumplido 68 años. Es una marca confiable, sólida y es un referente en el mercado corporativo y el medio de pago más empleado por las grandes empresas. Orientados a satisfacer las necesidades de los clientes más exigentes, tanto particulares como de las organizaciones. su expansión global alcanza los 185 países. Ha emitido 6.6 millones de tarjetas y cuenta con una red con más de 28.1 millones de establecimientos adheridos. Su consolidación en el mercado ha sido tal que amplió su gama de servicios a financiamientos, inversiones, seguros y asistencias.

En ese contexto Diners Club llegó a Ecuador hace 50 años. Cuenta con las franquicias de Diners Club Internacional, Visa y de Discover. Desde sus inicios se convirtió en lo que es hoy: la principal tarjeta de crédito del país con más de 485 mil socios afiliados, más de 744 mil tarjetashabitantes y más de 53 mil establecimientos afiliados. Según su XI Informe 2017, al término de ese año, los consumos de sus socios alcanzaron $ 4,199 millones y los consumos de los tarjetahabientes representaron el 6.8 % del consumo total de los hogares ecuatorianos.

Una de sus clientes más antiguas es Azucena Aragón, propietaria del restaurante Rincón de Francia, quien afirma sobre Diners Club: “Aprendí a manejar el crédito. Antes pagaban con cheques, o firmaban las cuentas, luego yo tenía que ir a cobrar a los clientes, con la tarjeta todo cambió”, cuenta. Aragón entendió que Diners Club es innovación con enfoque en el cliente y acepta que es una gran solución para multiplicar sus ventas y para resolver sus cobranzas.

Un boom gastronómico

Justamente y hablando de gastronomía, Diners Club Ecuador viene trabajando en el rescate de la riqueza cultural y gastronómica del país. Presentó Orígenes, una iniciativa de Responsabilidad Social que nació bajo la denominación de -Sabor a Ecuador”, que busca recuperar la diversidad gastronómica y cultural de las localidades pequeñas del país, con el fin de potenciarlas a través de negocios inclusivos para generar turismo por medio de la cocina tradicional.

Además, Diners Club Ecuador continúa con su apoyo a la educación ecuatoriana luego de que renovara con UNICEF una alianza con el propósito de seguir aportando al mejoramiento de la calidad educativa y la protección social de niños, niñas y adolescentes.

“Trabajamos para lograr que la tarjeta Diners Club se convierta en parte de la vida diaria de nuestros socios. Nuestro trabajo es mantenernos siempre en la vanguardia y buscamos sostener a Diners Club como una organización que jamás envejece”, afirma Pablo Salazar, Presidente Ejecutivo de Diners Club Ecuador al mirar los 50 años de historia de esta tarjeta en el país y celebrar el resultado del esfuerzo y concentrarse en perseguir el sueño del futuro: que Diners Club Ecuador siga siendo la tarjeta de crédito más sólida y confiable del país.

Fuente: https://issuu.com/americaeconomia/docs/466_inter_interactivo

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